A 60 años del voto de las mujeres colombianas seguimos sumando votos por la igualdad

    Seguiremos trabajando para que además de las acciones específicas en el ámbito político, se emprendan medidas para cerrar brechas de género y garantizar el empoderamiento de las mujeres para poder así construir una democracia paritaria y la igualdad sustantiva entre hombres y mujeres.

Un día como hoy hace 60 años, las mujeres ejercieron por primera vez el derecho pleno a su ciudadanía a través del voto durante el llamado plebiscito de 1957, abriéndonos un camino hacia la participación y la igualdad que no ha sido fácil de recorrer por todas aquellas que nos han antecedido en esta lucha, pero que a pesar de la lentitud, nos han permitido recorrerlo a paso firme y contundente.

La participación femenina por primera vez en una elección se dio gracias al esfuerzo y compromiso político del 27 de agosto de 1954, donde se reformó la Constitución de Colombia para otorgarle a la mujer el derecho al voto, a ser elegidas y a ocupar cargos públicos. Desde aquella trascendental fecha que hoy conmemoramos, vemos con satisfacción que estamos cada vez más cerca de alcanzar la meta de inclusión 50-50 acordada en la Agenda Global 2030 a través de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, no sin reconocer que se requiere acelerar el ritmo para que esta meta no nos tome otras 6 décadas más.

Muestra de esto son los resultados que nos dejan estos 60 años de esfuerzos conjuntos, donde a la fecha se ha logrado que la mujer tenga una participación política de un 33%, con un total de 41.080 mujeres inscritas en las más recientes elecciones de autoridades locales en 2015.  Al ver estas cifras de la Registraduría cualquiera diría que estamos cerca, pero reducir esa brecha no es una tarea fácil si no contamos con el apoyo de todos, hombres y mujeres, en diferentes estamentos, instituciones, organizaciones y colectivos, que se comprometan con la causa y promuevan este anhelo por una Colombia más incluyente.

De igual manera, en fechas como estas resulta pertinente hacer un llamado al Estado y la sociedad en su conjunto para que este compromiso se extienda a otros ámbitos donde los derechos de la mujer colombiana se ven constantemente vulnerados a fin de lograr las garantías de su seguridad, la erradicación de cualquier tipo de violencia en su contra, y que además de las acciones específicas en el ámbito político, se emprendan medidas para cerrar brechas de género y garantizar el empoderamiento de las mujeres para poder así construir una democracia paritaria y la igualdad sustantiva entre hombres y mujeres.

 

Dando pasos firmes para avanzar en la lucha por la equidad de género

Gracias a estas redes de apoyo, en el que el Congreso, las organizaciones defensoras de derechos de la mujer rural, víctimas del conflicto armado, mujeres líderes, empresarias, entre otras; facilita y optimiza los esfuerzos para avanzar más rápido en esta tarea por alcanzar la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres colombianas

Como miembros del congreso de un país que ha ratificado todos los tratados internacionales vigentes sobre derechos humanos de las mujeres e igualdad de género, debemos ser garantes de la lucha en materia legislativa en asuntos relacionados con la mujer y la equidad de género.

Pero en un país como Colombia, en donde tres generaciones enteras han nacido y crecido en un ambiente de violencia, es bien sabido que la mujer es quien ha llevado la peor parte, situación que sumada a lo reciente de lucha empoderamiento que viene dando la mujer colombiana, donde tan solo hace dos décadas se empezó a legitimar a través de espacios de participación que les permitía defender sus derechos, nos pone en un escenario adverso más promisorio si concertamos esfuerzos en esta importante tarea.

Así las cosas, y gracias al compromiso conjunto entre organizaciones de mujeres y de un grupo de congresistas comprometidos con la causa de la equidad de género, podemos decir que Colombia ha avanzado considerablemente y ha logrado ponerse al día aun con lo reciente de esta lucha. Aun así se reconocen los vacíos que existen en esta materia y trabajamos constantemente y de la mano con las organizaciones, por que estos sean subsanados.

Esta experiencia de trabajo mancomunado nos permite hoy mostrar que gracias a estas redes de apoyo, en el que el Congreso, las organizaciones defensoras de derechos de la mujer rural, víctimas del conflicto armado, mujeres líderes, empresarias, entre otras; facilita y optimiza los esfuerzos para avanzar más rápido en esta tarea por alcanzar la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres colombianas.

Estos avances son el resultado de un proceso de más de 17 años que empezó a surtir frutos con la creación de la bancada de la mujer del Congreso de la República, la cual se transformó en Comisión Legal para la Mujer en una dinámica de fortalecimiento, logrando a través de una estructura legal aunar esfuerzos en el que sin distingo de ideologías políticas, la búsqueda de la equidad de género fuera un objetivo común por el cual trabajar.

Entre estas grandes iniciativas vale la pena destacar también las leyes que han validado principios de paridad y alternancia que le han permitido a la mujer ganar espacios de representatividad al garantizar la participación política en diversos ámbitos, lo cual ha ido dando sus frutos en la disminución de la brecha de género y nos permite hoy en día decir que contamos con una participación en gobierno del 37.5% y en congreso del 21.2%, cifras que muestran un avance pero que de paso nos llena de motivos para seguir luchando por una mayor participación política de las mujeres.

Este es entonces, el panorama que observamos en nuestro país en la lucha por la equidad de género, con avances nada despreciables pero también con grandes retos que como congresistas debemos asumir manteniéndonos aferrados al compromiso con la igualdad económica, política y social entre hombres y mujeres y por la erradicación de cualquier tipo de violencia en contra de las mujeres.